No se si te habrás fijado en que cada vez que asomo la cabeza por la ventana, el silencio se apodera de mi, no deja salir palabra. Mi mente piensa en todos los recuerdos que tengo para contar pero que nunca saldrán de mi boca, ni de mi cabeza. Alomejor no te has dado cuenta de que cada cierto tiempo, mis uñas se convierten en relajación para mis ataques de nervios. Al verme recién levantada puede que hayas descubierto en mi cara la impresión de un nuevo día pero no preocupación, tus palabras dicen que me has visto bonita aun estando realmente patética y algo horrible. Alomejor tampoco te has percatado de que soy celosa, defiendo lo que creo que es mio por encima de todo pero nunca me verás arrastrandome por nada ni por nadie. Creo que no sabes que mi fuerte es el orgullo, me llaman bipolar y nunca me he permitido vivir de historias que no son ni serán ciertas. Supongo que no entiendes bien como soy respecto a los sentimientos, y también supongo que has podido comprobar que me cuesta desenvolver palabras que tengan que ver con el amor. No te he comentado todavía que la suerte es la moneda que a mi no me toca jamás, siempre me sale cruz, en todos los casos, asique mi problema siempre va a resultar ser el miedo. No he tenido el momento (ni el valor) para decirte que me encanta ser la causante de tu sonrisa, escuchar tu voz por teléfono es lo mejor que me ha podido pasar desde que te conocí; eres lo que ha revolucionado completamente mi vida, lo has cambiado todo, (con ésto dejo claro que no me arrepiento de nada), de hecho tú has sido el que me ha ayudado a darme cuenta de lo que equivocada que estaba y de lo ingenua que podía llegar a ser. Has resuelto mis dudas en ¿cuánto?, ¿dos días?. Incluso diría que menos. No sé cómo lo has hecho pero doy las gracias por haberte conocido... Eres encantador, tus palabras me llenan el alma, tu recuerdo es lo único que tengo y quiero tener en la cabeza. Quiero volver a verte para guiñarte un ojo y que te rías, quiero volver a tumbarme a mirarte, observar tus movimientos, sentir tu piel. No te lo dije, pero al asomarme a la ventana y ver como volvías con ella, sentí... algo extraño, no eran celos pero si un remordimiento que me decía " Raquel, sientes algo por él ", era como intentar evitar lo inevitable. Y bueno, ahora estoy aquí escribiendo esto, intentando decirte que sigo esperando Mayo con todas mis fuerzas, que necesito que me beses y quedarme en el tiempo contigo. Moreno, quería terminar diciendote que qué bonito eres... Nada más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario