Burbuja.

No importan las palabras ni las promesas cuando todo muestra lo contrario, cuando en el aire se percibe que nada es como parece, cuando los colores ya no son los mismos, han cambiado y lo que gira en torno nuestro dice completamente lo inverso, es como si todo fuera una gran mentira, vivir es una gran mentira a la que le es imposible incluso transformar las percepciones y si estas muestran la verdad más aún lo que habita en ellas, pero no lo queremos admitir.
La idea es clara y decepcionante, parece como si ni lo más fuerte en este mundo, lo único que siempre ha unido del todo, desde lo sencillo a lo complejo, ahora no es suficiente, eso es lo que parece, pero como siempre no es así, más bien, y aunque duele más, se trata de que esa esencia capaz de encaminar todo hacia lo mejor de sí, sólo está por una parte, pero no envolvió todo, por eso todo se termina, porque no se terminó de unir por completo aunque parecía que sí. Aunque era lo que gritaban las voces, pero nada de eso es verdad, las voces también mienten aunque provengan de lo profundo; pero el ser es más inteligente y lo ha descubierto, ha levantado las vendas y mostrado la realidad, dolorosa pero en fin realidad, y preferible sufrir caminando a pasos reales, que sonreír vacíamente, parado en la burbuja imaginada por otro.

30 noviembre, 2010

Paloma blanca.

Se acabó. He pasado a ser libre, he pasado de una situación a otra en menos que canta un gallo.
La primera, con él, y sin él al mismo tiempo.
La segunda, si él por completo.
Ha decidido poner un parentesis entre nosotros, y yo he decidido usar la poca razón que me queda y empezar a ser consciente de que era un amor imposible, lejano, que tienes pero no tienes, que únicamente sirve para sufrir, para encerrarte en tu cabeza, en tus ideas de enamorada, de niña que no quiere encontrarse con el dolor de una realidad...
A partir de ahora, soy esa paloma blanca que siempre quise ser, pero siempre estuve demasiado ocupada con mis fantasías incomprendibles de ilusionada. Ahora me toca a mi hablar de mi libertad, de la expresión que hay en mi cara todas las mañanas, porque estoy avanzando hacia delante sin que nadie pueda interponerse, me he vuelto inalcanzable, me he vuelto inmune a eso en lo que todas caemos, el amor.
- Me quieren condenar por desterrar a Cupido de mi corazón.

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