La primera, con él, y sin él al mismo tiempo.
La segunda, si él por completo.
Ha decidido poner un parentesis entre nosotros, y yo he decidido usar la poca razón que me queda y empezar a ser consciente de que era un amor imposible, lejano, que tienes pero no tienes, que únicamente sirve para sufrir, para encerrarte en tu cabeza, en tus ideas de enamorada, de niña que no quiere encontrarse con el dolor de una realidad...
A partir de ahora, soy esa paloma blanca que siempre quise ser, pero siempre estuve demasiado ocupada con mis fantasías incomprendibles de ilusionada. Ahora me toca a mi hablar de mi libertad, de la expresión que hay en mi cara todas las mañanas, porque estoy avanzando hacia delante sin que nadie pueda interponerse, me he vuelto inalcanzable, me he vuelto inmune a eso en lo que todas caemos, el amor.
- Me quieren condenar por desterrar a Cupido de mi corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario