He llenado mi agenda de frases estúpidas, de palabras que serán mañana un simple recuerdo, de pegatinas ñoñas y posits con alguna que otra frase de esperanza, pero no he puesto nada de mis preocupaciones, he decidido que se acabaron las ideas melancolicas para escribir, sin embargo, algo no deja de dar botes dentro de mi cabeza... y, adivina. Eres tú; todo lo que nos une me preocupa, me hace volverme loca por momentos, y pienso que si estuvieras algo más cerca... Bueno, ¿para que decir algo de ti? No vale la pena, ¿o acaso puedes hacer algo contra la distancia?, ¿o contra mis dudas? No. Creo que no, y de hecho, si pudieras hacer algo ahora no estaría aqui, diciendo de una vez por todas que no puedo más, que te necesito, y al necesitarte (quizás) quiero que TE VALLAS y no vuelvas... Me complicaste la vida de una forma algo excitante, pero aún así son complicaciones que yo, justamente YO, no quería ni tener que pararme a pensar en ellas. No sé por qué, pero te quiero, aún estando tan sumamente lejos, y ya no sólo hablo de los kilómetros que hay entre nosotros, si no también de la frialdad que aveces siento por tu parte. Debo reconocer que otras veces no, hay momentos en los que eres tan... INCREIBLE, en serio, esa faceta de ti me vuelve boba. La verdad es que, si no me quisieras, si decidieras mandarme a por aceitunas, podrías haberlo hecho ya. Ya ves tú, ¿qué perderías? Nada... Sólo una niña, que por un casual te conoció, que por un casual la gustaste, y que por un casual ha terminado contigo. Y bueno, algo de tiempo también, aunque pensandolo negativamente (por mi parte, que no sé por la tuya), podría ser la distracción perfecta hasta que encontraras algo mejor....
¿Ves? Es ponerme a hablar de ti y saco sentimientos para largo, me canso de ésto.
Podría seguir hablando de mis preocupaciones, y también de cosas algo más interesantes, pero voy a fumarme un cigarrillo, y a seguir esperando tu llamada. Nada más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario