Un mensaje de Buenas Noches, otro, otro más y al final se convierte en una costumbre recibirlos. Un Te Amo, tan costoso de decir y, sin embargo ahora, parece que salga por sí solo. Miradas de complicidad, las primeras con vergüenza, pero ¿ahora?, ahora la pasión se sobresale porque ya no importan las desconfianzas, todo fluye...
Explicar que quiero a alguien con quien sólo tengo un pasatiempo es bastante complicado. Pero las cosas son como son, le quiero, le amo. Y él me ama, no me da tiempo a dudarlo porque me lo recuerda cada día. Aún así, parece haber un miedo mutuo que nos echa para atrás, no nos deja cerrar ese semicirculo. La apertura deja pasar demasiadas cosas que sobran, y es algo que los dos no aceptamos pero tampoco queremos darle remedio.
No sé por qué, pero parece no hacernos falta tener más que el uno al otro.
Es increíble, él lo sabe, y yo se lo recuerdo por si acaso le da por pensar que no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario